FAQ

Te respondemos a las preguntas más frecuentes sobre nuestras inspiraciones y materias primas de joyería de acero Basque Live:


El Eguzkilore es un símbolo protector muy característico presente en la cultura y las tradiciones de Euskal Herria. Se trata de una humilde planta agreste de cardo, Carlina Acaulis, que al florecer se convierte en una hermosa flor que por su característico centro amarillo cálido y brácteas que lo rodean, entre blanquecinas y doradas, tiene cierta semejanza al sol y su brillo.

La traducción libre de la palabra Eguzkilore es la Flor del Sol. No debería confundirse con el girasol, ya que se trata de una planta, Carlina Acaulis, de aspecto parecido al cardo. Su tallo alcanza los 3 cm de altura y sus hojas son recortadas y espinosas, pueden alcanzar medio metro de diámetro. Su ciclo de vida dura 24 meses y termina ofreciendo al mundo una bella y hermosa flor, que los antiguos vascos consideraban la “representante del sol en la tierra” por su semejanza a este astro.

La flor de pueblo vasco se llama Eguzkilore. Según las leyendas y la mitología vasca, es un símbolo pagano de culto solar, que representa al mismo sol, que le otorga el mismo poder protector contra malos hechizos, brujerías, enfermedades, tormentas, tempestades y rayos. Se creía que poseía el poder de confundir a los malos espíritus haciéndoles creer, que se encontraban ante el mismísimo astro rey contra el que nada podía hacer y debían huir si no querían ser destruidos por la fuerza de su luz. Para conseguir tal protección la leyenda dice que debían recogerse la mañana de San Juan y colocarse en la puerta de entrada a las casas o cualquier otro lugar que se quiera proteger. Hoy en día aún protegen muchas puertas de hogares vascos.

Eguzkilore, que en euskera significa Flor del Sol (eguzki = sol y lore = flor), es un símbolo muy emblemático de la mitología vasca. Es la flor del cardo silvestre, Carlina Acaulis, que crece en los flancos soleados y rocosos de las montañas. En España lo hace en la zona de País Vasco, los Pirineos (Navarra, Aragón y Cataluña), Cantabria La Rioja y en norte de la provincia Burgos. Otra característica de la flor es que no se marchita y mantiene su belleza durante largo tiempo, otra de las razones de su recogida masiva para usarla como decoración.

La flor del cardo, la Carlina o en lengua vasca, el Eguzkilore, es un símbolo protector muy característico presente en la cultura y las tradiciones de Euskal Herria. Se trata de una humilde planta agreste de cardo, Carlina Acaulis, que al florecer se convierte en una hermosa flor que por su característico centro amarillo cálido y brácteas que lo rodean, entre blanquecinas y doradas, tiene cierta semejanza al sol y su brillo.

En Euskal Herria aún perdura la costumbre de colgar la Flor del Sol, la Eguzkilore, en su forma ornamental es decir ya seca, en las puertas de entrada, especialmente en los caseríos vascos. La leyenda y el mito hablan de que fue Amalur, la diosa de la tierra, la que proporciono la misma a los seres humanos para que se protegiesen de estos seres infames de la oscuridad. Por ejemplo, si las Sorgiñas (brujas), que buscan a tiernos infantes para sus macabros hechizos llegaban a la puerta de un lugar protegido por una Eguzkilore al ser tremendamente curiosas no podían evitar contar sus pelos y espinas. Esto hacía que les alcanzase el momento del alba debiendo huir de la luz del amanecer resguardándose en sus oscuros agujeros.

La flor del sol, llamado en euskera el Eguzkilore, es un símbolo protector muy característico presente en la cultura y las tradiciones de Euskal Herria. Se trata de una humilde planta agreste de cardo, Carlina Acaulis, que al florecer se convierte en una hermosa flor que por su característico centro amarillo cálido y brácteas que lo rodean, entre blanquecinas y doradas, tiene cierta semejanza al sol y su brillo.

La planta de Eguzkilore, la Carlina, o la flor del sol, es un tipo de cardo bianual. Eso quiere decir que necesita dos años para su desarrollo y al llegar el segundo verano, da una flor bella y hermosa que se asemeja mucho al astro rey. Después de florecer lo que sucede entre agosto y septiembre, la planta se marchita. Sin embargo, la flor que deja se conserva extraordinariamente bien y es muy duradera, de allí viene su uso decorativo.

El símbolo vasco se llama el Eguzkilore, un símbolo protector muy característico presente en la cultura y las tradiciones de País Vasco. Se trata de una humilde planta agreste de cardo, Carlina Acaulis, que al florecer se convierte en una hermosa flor que por su característico centro amarillo cálido y brácteas que lo rodean, entre blanquecinas y doradas, tiene cierta semejanza al sol y su brillo.

Un colgante en forma de Eguzkilore elaborado de acero quirúrgico es mucho más económico que uno de similar tamaño hecho en plata u oro, sin embargo es mucho más duradero, resistente y no causa ningún tipo de alergias. Otra de sus ventajas es que no necesita ningún tipo de limpieza especial, no se oxida, no mancha y siempre permanece brillante como el primer día.


El Lauburu, Lau= cuatro, buru= cabeza, traducido del euskera (lengua vasca), es un símbolo ancestral vasco de protección con la forma de una cruz de brazos curvilíneos emparentado con los que existen en diferentes culturas por todo el mundo; tales como la gallega, celta, alemana, tibetana, hindú, china, francesa, portuguesa, finlandesa o estadounidense. Con el tiempo, el Lauburu,  se ha convertido en el símbolo más característico y reconocible de la cultura vasca.

En cuanto a su significado al Lauburu se le otorgan varios; el más extendido es aquel que lo relaciona con la representación del sol en movimiento lo que le otorga poder sobre el mal y los seres que acechan en la oscuridad. Pero hay otros como el que guarda cierta relación con este se refiere a la virilidad masculina solar representada por el Maju y su consorte femenina, otro es el que lo identifica con las etapas de la edad del hombre o aquel que hace referencia a la dirección de las cabezas, así que si están van en dirección a la derecha es un símbolo de vida y si van a la izquierda lo es de muerte lo que indicaría el porqué de la utilización de esta última manera en los monumentos funerarios. Los pastores de antaño utilizaban este símbolo en relación a su simbología como un fuego protector, principalmente contra los lobos.

Su misterioso origen se pierde en los albores del tiempo. Hay ejemplos de su presencia en la cultura pre románica en el País Vasco. Hay incluso formas que remiten a este símbolo en pinturas rupestres, aunque la que tiene en la actualidad parece provenir principalmente del siglo XVII.

Ha llegado hasta nuestros días a través de múltiples ejemplos de su uso principalmente en el arte popular y funerario, así como en fachadas de las casas y banderas, uso que se mantiene hoy en día en diferentes lugares, principalmente Euskal Herria y sur de Francia.

En cuanto al término en sí "Lauburu" no es una palabra que haya acompañado al símbolo desde tiempos inmemoriales, más bien es un neologismo creado por un cura zamorano, Juan Cortés Osorio, en su libro "Constancia de la fe y aliento de la nobleza española", publicado en 1684. Para intentar según él era demostrar que "los antiguos españoles tenían por bandera la insignia de la Cruz, que Cristo aprobó por suya en la aparición hecha a Constantino". Creencia que basaba en basaba en una cita oscura de Tertuliano (Cartago 160-220): "Aquellas imágenes con que se adornan los velos pendientes del asta de las banderas, o del lábaro cantábrico, adornos y estolas son de cruces, que estos estandartes, son astas cruzadas" y en la narración del padre de la historia de la Iglesia, el obispo Eusebio de Cesarea (265-339), que relataba que el emperador Constantino el Grande había alcanzado el poder en Roma después de vencer en una batalla en la que sus tropas llevaban como estandarte un "lábaro" adornado con el crismón, las iniciales de Cristo en griego.

Ni que decir tiene que tales afirmaciones fueron caldo de discusiones de eruditos de varias épocas, pero todo ello llevo a la creación de la palabra “Lauburu” en relación a esta “cruz”.

Cada nación tiene símbolos que ayudan a construir la identidad. Los emblemas diferencian unos pueblos de pueblos e informan sobre el carácter. Cada nación eligió sus propias insignias; son elementos esenciales del patrimonio y símbolos universales del pueblo. Los elementos a los que se suele asociar la identidad vasca son la Ikurriña o bandera vasca, el Árbol de Gernika, el Lauburu o cruz vasca, el Eguzkilore o la flor del sol, la Argizaiola - fuego de los muertos y el bastón vasco, la Makila.

Los vascos son un pueblo que vive en dos países, en España y en Francia, en las zonas que bordean el golfo de Vizcaya y abarcan las estribaciones occidentales de los Pirineos. En España, su hogar es la comunidad autónoma del País Vasco, que incluye las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya; también hay algunos vascos en Navarra. En Francia, los vascos son el elemento principal de la población en la zona de Iparralde; el área ocupada principalmente por vascos se llama informalmente Pays basque français, cuenta con aproximadamente 300.000 habitantes (2020) y abarca tres regiones: Labort (en euskera, Lapurdi), Baja Navarra (en euskera, Nafarroa Beherea) y Sola (en euskera, Zuberoa).

La cruz vasca o Lauburu (lau = cuatro; buru = cabeza) es un símbolo mitológico muy antiguo que representa al astro rey, el mismo sol. Manifiesta a una estrella en movimiento en forma de hélice curvilínea. El Lauburu es bastante común en la mitología europea, y se asocia principalmente con las tradiciones celtas. Dado que el sol ahuyenta la oscuridad (y el mal con ella), el Lauburu es un buen augurio. Por eso muchas casas y caseríos vascos lo llevan sobre sus puertas de entrada, tallado en piedra. También se utiliza como motivo para decorar puertas, armarios, cajas, lápidas, en joyería, y actualmente, en diseños gráficos, ropa y tatuajes.

El Lauburu, también conocido como la "Cruz Vasca", es un símbolo antiguo comúnmente identificado con el pueblo vasco. Representa su unidad, cultura e identidad y está fuertemente asociado con los celtas, especialmente los gallegos, pero también ha sido utilizado por varios pueblos antiguos, desde Europa hasta Asia. Este antiguo símbolo vasco significa cuatro cabezas, cuatro extremos o cuatro cumbres (lau = cuatro; buru = cabeza). Su significado es la representación mitológica del astro rey, el sol y todo lo que representa: la luz, la fuerza o poder interior, la energía vital, el equilibrio y la estabilidad.


La joyería de acero inoxidable es muy popular. Tanto los pendientes, colgantes y anillos hechos de acero se ven muy bien, son duraderos y resistentes a la corrosión. Esto hace que las joyas de acero inoxidable quirúrgico sean perfectas para el uso diario: son resistentes a la corrosión, a los efectos nocivos del calor y la radiación solar, así como a los arañazos, abolladuras y otros daños relacionados con el uso diario. En cuanto al diseño, el acero quirúrgico es incomparable con la plata y el oro, al poder diseñar piezas originales y exclusivas que combinan con facilidad diferentes colores de este acero: plateado, dorado y negro, entre otras posibilidades.

En joyería se utiliza una variedad de acero quirúrgico 316L. Visualmente, no se diferencia de otros materiales populares para la producción de joyas, como la plata o el oro. Sin embargo, se caracteriza por un grado de dureza mucho mayor. El acero 316L, también conocido como de joyería o acero quirúrgico, es una aleación de hierro y elementos como cromo, molibdeno, manganeso y otros. Es la adición de cromo y molibdeno lo que hace que las joyas sean resistentes al daño y la destrucción. Además, el cromo crea una capa pasiva compuesta de óxidos de cromo, que protege el metal contra los factores desfavorables y la humedad. Es importante destacar que este tipo de acero es seguro para pieles sensibles, lo que garantiza que incluso las personas con alergias puedan usarlo.

El acero inoxidable, gracias al contenido de cromo, no cambia de color y no se ennegrece, como por ejemplo la plata. Las joyas de acero inoxidable tampoco se oxidan y permanecen brillantes todo el tiempo. Tranquilizamos a todos aquellos que están preocupados de que los pendientes, anillos u otros elementos de joyería hechos de acero quirúrgico no se oxidan con el tiempo. Sin embargo, las joyas de acero quirúrgico serán la opción más segura y, gracias a que son 100% hipoalergénicas, también serán perfectas para las personas con piel sensible. Otra ventaja es su versatilidad, que se caracteriza por un grado de dureza mucho mayor. Como resultado, los productos de joyería de acero quirúrgico son más resistentes al daño. El acero quirúrgico por supuesto no se decolora, no se oxida, no interactúa con los perfumes ni con cosméticos y no es magnético.

Las joyas hechas de acero quirúrgico 316L son más duras y resistentes a todo tipo de daños. Tan poco le afectan los perfumes, cremas y cosméticos aplicados en la piel. El acero quirúrgico 316L es la mejor aleación para la fabricación de joyas, por su propiedades hipoalergénicas.  La disponibilidad y la popularidad de acero quirúrgico está aumentando. Cada vez más hay nuevos colgantes, pendientes, pulseras y anillos. Tanto más que el acero quirúrgico  también aparece en color dorado y negro, sin mencionar su versatilidad, comodidad de uso y su precio muy competitivo comparando con las joyas de oro o plata.

El acero inoxidable es un material característico utilizado en todo el mundo. Es una aleación de hierro forjado y carbono, que en el proceso de producción se enriquece con diversas mezclas que afectan sus cualidades y parámetros técnicos. La definición de acero quirúrgico se entiende comúnmente como "acero inoxidable", pero debe tenerse en cuenta que este término solo se refiere a grados de acero que solo se funden en el proceso de producción utilizando métodos caracterizados por un alto grado de pureza. El acero se caracteriza por una baja concentración de carbono y contiene 18 % de cromo. Es resistente a la corrosión por la mayoría de los ácidos oxidantes y cumple con los requisitos de funcionamiento en un entorno de agua potable. Esto significa que, en condiciones normales, no se corroe, por lo que puede usarse para aplicaciones de alimentos o menaje de cocina.

El acero quirúrgico 316L es un tipo de acero inoxidable muy utilizado que, a diferencia del acero inoxidable más común, el 304, contiene de 2 a 3 % de molibdeno. Es un elemento que aumenta significativamente la resistencia a la corrosión en condiciones químicas desfavorables, por ejemplo, en presencia de cloruros, ácidos y disolventes. También se caracteriza por una mayor resistencia a la fluencia a temperaturas elevadas. Ambos tipos son aceros inoxidables austeníticos: con la diferencia de que el 316L no provoca alergias y tiene una mayor resistencia a la corrosión, por lo que permite un funcionamiento a largo plazo y sin fallos incluso en las condiciones más extremas.

Ventajas de las joyas de acero quirúrgico:

El hecho de que las joyas de acero quirúrgico no ennegrezcan es solo una de las muchas ventajas que tienen los accesorios elaborados con el material descrito, ¿qué otras ventajas podemos mencionar aquí?

  • Resistencia al daño: las joyas hechas de acero quirúrgico son resistentes al daño, principalmente a los rasguños y abrasiones.
  • Resistencia a las condiciones climáticas - el acero quirúrgico es resistente a las condiciones climáticas, al calor, a los rayos UV y a la humedad.
  • Alta estética: las joyas hechas del material descrito se distinguen por su estética y se ven geniales durante mucho tiempo.
  • Resistencia a la corrosión - el acero inoxidable es resistente a la corrosión.
  • Asequibilidad: las joyas hechas de acero quirúrgico son más baratas en comparación con las joyas hechas de oro o plata.
  • No alérgico: las personas alérgicas pueden usar joyas de acero quirúrgico.
  • Limpieza muy sencilla: las joyas de acero quirúrgico son muy fácil de cuidar.

El titanio tiene una densidad baja y es un 43 % más ligero que el acero quirúrgico. Su desventaja es que bajo alta presión su superficie puede rayarse y puede reaccionar con varios químicos, en cuyo caso puede cambiar su color. El acero quirúrgico es uno de los materiales más populares, principalmente debido al bajo costo del material y la fácil adaptación al cuerpo. Tiene una superficie más brillante y se puede esterilizar sin perder el color. El titanio es más ligero pero más blando que el acero quirúrgico y, por lo general, es más propenso a rayarse.

Los aretes o pendientes de acero quirúrgico siempre estarán brillantes como nuevos, ya que están hechos de un material duro y estable, resistente a daños, arañazos y pérdida de color. A diferencia de otros metales el acero quirúrgico es hipoalergénico, lo que significa que no provoca ninguna reacción alérgica, especialmente en personas alérgicas a la plata u otros metales. Los pendientes de acero quirúrgico se caracterizan por un grado de dureza mucho mayor. Como resultado, todos los productos de joyería de acero quirúrgico son más resistentes al daño. El acero quirúrgico no se decolora y no se oxida.

El acero quirúrgico es mucho más duradero que la plata o la plata paladio, por lo que las joyas hechas de acero quirúrgico también serán más resistentes a posibles rayones. No se oxida, no se corroe y no cambia de color durante el uso, para deleite de los usuarios.  La plata requiere cuidados y limpieza, y muchas veces el uso de toallitas especiales empapadas en líquido. En términos de utilidad, las joyas hechas de acero quirúrgico no son demasiado exigentes. A diferencia de los adornos tradicionales hechos de plata, el acero quirúrgico no requiere ningún mantenimiento especial, limpieza o cuidado diario. El acero no se deslustra, la plata sí. Para muchos bolsillos, la característica principal podría ser su precio. Por lo general, las joyas de acero quirúrgico son mucho más económicas que las de plata. La característica más notable es la dureza mucho mayor del acero quirúrgico que otros metales, lo que lo hace resistente al rayado y la abrasión. Tampoco es susceptible de cambiar de color bajo la influencia de la radiación UV, tiene su propio filtro que lo protege contra los rayos ultravioleta. Su superficie no está sujeta a la corrosión, no se oxida y no reacciona con los elementos del aire. La estructura de la superficie del propio acero quirúrgico puede ser doble, según el efecto que queramos conseguir: se puede pulir como un espejo o matearlo para que refleje la menor cantidad de luz posible.

Los aceros de baja calidad son fácilmente atraídos por el imán. Entonces, si un imán atrae fácilmente sus joyas, será una señal de que ha comprado un producto que definitivamente no está hecho ni de plata ni de acero quirúrgico de alta calidad.  Para diferenciar el acero quirúrgico de la plata ten en cuenta de que el acero quirúrgico es más duro que la plata, por lo que las joyas hechas con este tipo de acero son más resistentes a los rayones y deformaciones. El acero quirúrgico no cambia de color con el uso, no se corroe, no se oxida y no se deslustra.

La cadena de acero quirúrgico siempre estará brillante como si fuera recién adquirida, ya que está hecha de un material duro y estable, que resiste a toda clase de daños, arañazos, deformaciones y pérdida de color. Nunca va a provocar ninguna clase de alergia cutánea, ya que en su composición contiene metales neutrales para la piel. La cadena de acero quirúrgico nunca se va a ennegrecer y no necesita ningún tipo de cuidado de limpieza especial para mantenerla siempre brillante.

Un método casero de uso frecuente para probar la autenticidad de la plata es la prueba de la tarjeta blanca. Un rastro oscuro que queda después de arrastrar el objeto sobre una hoja de papel limpia puede sugerir que no es plata. Otra forma aún más fácil de distinguir la plata real de las falsificaciones es la prueba del imán. El imán no reaccionará de ninguna manera con el metal del producto de plata. Así, si tu producto ha sido atraído por un imán, no es de plata 925.

Es un material duro y estable que es resistente a deformaciones, arañazos y pérdida de color. A diferencia de otros metales, el acero quirúrgico es hipoalergénico, lo que significa que no provoca una reacción alérgica, especialmente en personas alérgicas a la plata.

La gran ventaja de las joyas de acero quirúrgico es el parecido con las joyas de oro y plata, a la vez que los precios son más económicos. El acero quirúrgico es extremadamente seguro para la piel, no causa una reacción alérgica adversa. Además, brinda grandes oportunidades para la producción de varios tipos de adornos, formas, formas que, como resultado, no pierden rápidamente su calidad, no se decoloran, se vuelven opacas y no se dañan. El acero quirúrgico se puede enchapar (p. ej., cubrir con una fina capa de oro en un proceso fisicoquímico).

Acero quirúrgico (acero para joyería): este es un tipo de acero que se utiliza en medicina para la producción de instrumentos quirúrgicos, pero también en situaciones no médicas, por ejemplo, para diversos pierscings del cuerpo, las agujas de tatuaje o el metal sólido utilizado para hacer joyas. Se utiliza principalmente para la producción de colgantes, aretes, collares, anillos, muñequeras, pulseras, relojes y otros adornos similares. El acero inoxidable es un material que no tiene complicaciones en el procesamiento y no requiere habilidades especiales. Puede obtener muchas formas originales y estéticas diferentes de él. El acero quirúrgico se puede dividir en cuatro categorías en general.

⦁ Acero serie 200 - consiste en cromo, manganeso y níquel

⦁ Serie 300 de acero - consta de cromo y escaso contenido de níquel. Esta es la serie que es más resistente a la corrosión (el proceso de deterioro gradual de los materiales que se produce entre su superficie y el entorno circundante)

⦁ Serie de acero 400 - consiste en cromo

⦁ Acero serie 500 - contiene bajo nivel de cromo

El acero 316 L es un subtipo del acero de la serie 300 mencionado anteriormente. Este tipo de acero se utiliza para fabricar elementos como elementos ortopédicos y protésicos, agujas quirúrgicas, electrodos de marcapasos. El acero 316 L se utiliza para fabricar elementos que se utilizan en agujas para perforaciones, joyería y tatuajes. El acero se compone de: hierro, cromo: 16,5-18 %, níquel: 10-13 %, molibdeno, silicio, carbono, fósforo, azufre, nitrógeno, menos del 0,05 % cada uno. Lo que es extremadamente importante en el caso del acero quirúrgico es el hecho de que a pesar de la presencia de níquel, que podría causar alergias, no es común que se produzca debido a su alta resistencia química. Vale la pena saber que la cantidad de níquel que ingresa al cuerpo desde los aretes de acero quirúrgico 316L es extremadamente escaso: de 0,01 µg/cm²/semana.

⦁ Alta resistencia al daño: las joyas hechas de acero 316L son resistentes a cualquier defecto: rasguños, abrasiones, grietas, a diferencia de otros metales, como la plata

⦁ Dureza: es tan dura que es imposible romperla o dañarla

⦁ Resistencia a la corrosión: las joyas de acero 316L son resistentes a la corrosión y la oxidación

⦁ Estabilidad del color: los adornos de acero tienen su propia protección UV, lo que evita los cambios de color afectados por la luz

⦁ Superficie variada: la superficie de los elementos de joyería hechos de acero 316L puede ser brillante, mate o pulida.